Con esto de que tantas cosas se estén volviendo 2.0 (desde la Web hasta los negocios), preguntarse por qué significa una educación 2.0 parecería tener sentido.
Me puse a buscar en Google para ver qué se está diciendo, y encontré mucha basura, pero también algunas cosas bien interesantes, como este blog, hecho por Ana Laura Rossaro, que (aunque no ha descubierto Bligoo) tiene el enorme mérito de estar haciendo una buena recopilación de material sobre qué demonios significan para la educación las transformaciones que las TIC le han estado imprimiendo a las sociedades humanas en los últimos 5 ó 10 años.
http://educ2cero.blogspot.com/
Sin embargo, quiero reportar aquí que tengo un problema con la pregunta que moviliza casi la totalidad de las conversaciones en torno a los cambios que se requieren en la educación durante las próximas décadas. En la mayor parte de ellas, las TIC aparecen como un tema central, y la pregunta es siempre de este tipo: "¿cuál es la mejor forma de integrar las TIC en el proceso de educativo?".
Esta pregunta, así como la he formulado aquí, tiene tres trampas básicas, que quiero develar para que podamos conversar con mayor profundidad sobre el hipotético fenómeno de la Educación 2.0:
- Supone que el "proceso educativo", equivalente en la boca de muchos educadores al "proceso enseñanza-aprendizaje", es una cosa conocida, con propósitos establecidos de antemano y que no se modifica a propósito del fenómeno 2.0.
- Supone que el problema son las TIC, entendida como un conjunto de herramientas que podrían mejorar el proceso educativo. Una vez que hemos resuelto esta interrogante, es decir, una vez que hemos logrado que el profesor y los alumnos le saquen provecho a la Web y sus infinitas posibilidades (léase disponibilidad ilimitada de contenido "educativo", acceso a herramientas de búsqueda y clasificación de información, etc.), el problema estaría resuelto: tendríamos una educación mejor.
- Arrastra un sesgo racionalista en el sentido de que la educación tiene que ver con los "contenidos" que los alumnos aprenden, y elude por lo tanto el hecho de que el aprendizaje es un fenómeno emocional.
A partir de estas trampas, la pregunta no funciona, porque impide ver el meollo del asunto.
Ya vislumbro que en los próximos meses me dedicaré a trabajar sobre estos temas con mayor profundidad en este blog, porque me parece crucial poder conversar sobre esto, y cultivar un entendimiento colectivo de hacia dónde podemos empujar la educación.
Pero por lo pronto, y a riesgo de que me saquen los ojos (especialmente los educadores, porque yo no soy del gremio), se me ocurre tirar a la parrilla algunas brevísimas reflexiones que vienen desde el sentido común que hemos ido cultivando en el trabajo con mis colegas en Gulliver y con nuestros clientes.
I
El fenómeno 2.0 es SOCIAL, no tecnológico. Las TIC posibilitaron poner en contacto a mucha gente con mucha gente, especialmente a través de Internet. La llamada "Web 2.0" (de donde salió el apellido "2.0" para todo) es la masificación de una serie de prácticas sociales que surgen a partir de lo que las TIC hacen posible.
II
El aprendizaje es el propósito final del "proceso educativo". Pensar siempre en términos de "enseñanza-aprendizaje" (es decir, un esquema de juego donde el profesor sabe y enseña a los alumnos, que no saben) impone rigideces y limita las posibilidades de exploración del fenómeno 2.0.
III
Como postula el constructivismo social, el aprendizaje colectivo tiene la gracia de ser estimulante y efectivo. Los pares son un aporte sustancial en el proceso de aprendizaje de cada uno de los miembros de una comunidad determinada.
IV
La sociología del aprendizaje colectivo y la colaboración que se ha expandido junto a la masificación de las TIC surgió en la industria de la informática, especialmente en torno a los movimientos de software libre y software de código abierto. Aunque no son patrimonio exclusivo de dichas industrias, se puede aprender mucho mirando cómo resuelven problemas en forma colectiva lo desarrolladores de software en esos circuitos.
V
Característica clave del mundo 2.0: la "cola larga", que no es un fenómeno puramente económico. Puesto que las comunicaciones y coordinaciones entre personas ahora pueden ser uno a uno, y que las facilidades para encontrarse mejoran dramáticamente cada día, entonces es posible imaginar procesos virtuosos de aprendizaje colectivo, con mucho apoyo entre pares, en prácticamente infinitas combinaciones de "aprendientes".
VI
Como nunca antes en la Historia hay sobreabundancia de contenidos. Los contenidos tienen que dejar de ser un tema. Para los alumnos es mucho más crítico desarrollar las habilidades necesarias para aprender que aprender un set específico de contenidos, cualesquiera que estos sean.
VII
¿Habilidades para aprender (esta semana)?:
- encontrar, contactar y establecer conversaciones con personas que comparten o pueden ser aportes para mis procesos de aprendizaje
- encontrar, procesar, combinar y compartir contenidos de otros
- crear contenidos propios y compartirlos
- mapear el mundo relevante en los distintos dominios de aprendizaje que son importantes para mí
- coordinarme con otros para tomar acciones en relación a lo que estamos aprendiendo juntos
VIII
El rol de los educadores necesariamente tiene que cambiar. El susto frente los computadores puede paralizar por completo a un docente y frenar el proceso de aprendizaje de sus alumnos. El viejo esquema de "el profesor que sabe v/s el alumno que aprende" caducó... SÍ!!! CADUCÓ!!!!. Dado Google, Wikipedia, los 130 millones de blogs y los miles de millones de páginas Web con contenidos, es IMPOSIBLE que un profesor "sepa" más que un alumno con acceso a Internet. En cambio, lo que el profesor puede aportar es conducción del proceso de aprendizaje, orientación sobre qué buscar y qué hacer con eso, asistencia en la vinculación con otros (especialmente si son externos al ambiente controlado de la escuela o la institución educacional), etc. Pero eso supone educadores formados para ese nuevo rol...
IX
Importancia de las emociones. El que no se emociona, no aprende. Punto. El reconocimiento de los pares y de los referentes (los educadores por ejemplo) son parte de la fórmula.
ES DECIR...
Al final la pregunta correcta, para mi gusto es ésta:
¿cuál es la educación que hay que diseñar para aprovechar mejor las prácticas sociales de colaboración que están emergiendo en el mundo en beneficio del aprendizaje de los alumnos?
Se aceptan comentarios, críticas, aportes, etc. Este post continuará a partir de la conversación que se genere....














Estimados amigos, ¡gracias por sus comentarios!. Cuento con que sigamos conversando sobre este tema y sumemos esfuerzos con los que están construyendo el futuro educacional de nuestros países.
Ana Laura, definitivamente estamos de acuerdo en que el fenómeno 2.0 modifica los desafíos y las posibilidades de la educación. Pero los diseñadores de políticas educacionales tendrán que vérselas cada vez más con el genuino problema de que la educación que inventen inventa también el mundo del futuro, al menos para sus países. Una educación restrictiva, memoriona y castigadora de la iniciativa generará pobreza e infelicidad. Una educación que permita potenciar lo mejor de las capacidades de cada uno contribuirá a mejorar la vida de todos. Pero más allá de las intencionces, tendrán que comenzar a entender el fenómeno 2.0, cosa nada trivial. Mientras sigan encerrados en sus oficinas gubernamentales con visitas ocasionales a las salas de clases tradicionales de sus sistemas educativos diseñados en el siglo XIX, no podrán vislumbrar futuro alguno, y sus sociedades quedarán condenadas por ello.
Manuel, yo por ahora creo más en los pequeños cambios que en los grandes movimientos. Los fenómenos colaborativos suelen partir por unos cuantos tipos que comienzan a hacer algo diferente, sin siquiera imaginarse cómo será el panorama global en el futuro fruto de sus propios esfuerzos. Les aseguro que Tim Berners-Lee no sabía que al inventar la Web estaba creando un universo de posibilidades que cambiaría al mundo para siempre. Probablemente pensaba más bien en la difusión que sus trabajos de investigación tendrían a partir de entonces.
En la medida en que podamos sumar a algunos fanáticos y profundizar esta conversación, así, en público, podríamos ofrecer a los que dirigen iniciativas públicas y privadas en materia de educación, y a todos los ciudadanos interesados en tomar acciones en el tema, puntos de vista innovadores sobre cómo refundar los sistemas educacionales.
Abrazos,
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Pedro