Encontré un estudio sobre blogs corporativos, elaborado por profesionales del IESE. Me parece un documento interesante para la discusión, especialmente por la revisión de casos, aunque no comparto para nada sus conclusiones.
Para bajarlo, pinchen aquí.
Lo cierto es que los blogs corporativos siguen siendo un enigma para muchas compañías. Simplemente no entienden cómo abordarlos. ¿Son o no son necesarios? Si queremos hacer uno, ¿cómo lo hacemos? ¿Se lo encargamos a los de informática o a relaciones públicas?
Desde luego, queda mucho paño que cortar, porque esto recién comienza.
Si hubiera que resumir algunos principios básicos, quizás deberíamos consignar los siguientes:
0. Explorar
Creo firmemente que cualquier compañía puede beneficiarse de hablar más consus clientes, y los blogs ayudan a eso, pero ni es el único camino ni es cierto que sea tan fácil como para que todas las organizaciones del mundo deban hacerlo.
Tampoco es necesariamente cierto que un blog corporativo deba ser "totalmente corporativo". Puede haber términos medios. Antes de lanzar iniciativas rimbombantes puede tener sentido hacer un blog sin demasiadas pretensiones, tantear un poco el ambiente, en fin: explorar haciéndose asistir por gente experimentada en blogging.
1. Adiós al tono corporativo.
Las comunicaciones corporativas son un invento de la era industrial, donde las organizaciones se erguían monolíticas con discursos sofisticados y cuidadosamente filtrados para defender su imagen pública.
Desde luego, eso sigue sucediendo, pero cada vez menos. Porque parte del descubrimiento revolucionario que la Web 2.0 ha traído consigo es que detrás de las marcas y las instituciones hay ... ¡personas!
2. Es la confianza en las personas lo que despierta confianza en la institución, NO AL REVÉS.
Es decir que si queremos que le crean a nuestra marca, debe ser cierto que le creen a la gente que la construye. Y eso sólo se produce cuando hay AUTENTICIDAD. ¿Qué es eso? Complejo de explicar, pero digámoslo así: tiene que haber personas reales al otro lado de la línea, con sus preocupaciones, sus intereses, su historia.
3. El miedo a las crítica paraliza
Los responsables del marketing y las relaciones públicas le tienen un miedo tremendo a las críticas que puedan ser expuestas en forma demasiado abierta en un blog. Era que no. Yo también tendría miedo.
Pero el hecho es que las críticas fluyen igual. Si no las quieres ver, ¡pues no las veas! Pero el público está hablando de ti, de tu marca, de tus productos y servicios en alguna parte. Y si no escuchas, peor para ti.
4. Hacerse cargo sinceramente
Un blog (o varios) puede representar una oportunidad maravillosa para conocer más de cerca a los clientes y conversar con ellos. Pero eso supone tener disposición a dejarse influir por sus opiniones. ¿No les gustó el color? ¡Pues que me propongan el que sí les gustaría! Y cuando lo hagan estaré dispuesto a buscar una forma de producir eso que me sugieren. Y si no puedo producirlo, ¡pues lo digo y ya!.
5. Las opiniones de las personas, son de las personas, no de las instituciones.
OJO CON ESTO. Una de las gracias de Scoble cuando trabajaba para Microsoft era que a vecescriticaba a la compañía. ¡Cuánta confianza genera eso!. Las personas no son fanáticas de las empresas que les dan empleo (al menos, no la mayoría). A menudo tienen juicios críticos frente a ellas y si se sienten en posición de manifestarlos, eso contribuye a tener una conversación más franca con quienes están al otro lado de la mesa.
Algunos ejemplos:












